Abumohor rompe el silencio: “En los 60 hicimos un Mundial tras un terremoto; hoy no podemos programar un partido”

En una entrevista exclusiva con El Deportivo de La Tercera, el expresidente de la ANFP, Ricardo Abumohor, analizó con crudeza el actual momento del balompié nacional. Tras los incidentes en el Estadio Nacional y la crisis estructural que atraviesa la federación, el empresario fue tajante: el fútbol chileno se olvidó de la pasión para convertirse en un negocio “100% económico”.

Un pasado de gigantes vs. un presente de parches

Abumohor recordó la gesta del Mundial de 1962 para evidenciar la falta de capacidad actual. “Me acuerdo de los dirigentes del 62, que fueron capaces de hacer un Mundial con el país destrozado tras el terremoto más grande de la historia. ¡Y aquí hoy no podemos programar un partido!”, lanzó, refiriéndose a los desmanes del duelo entre la U y Audax Italiano.

El poder “nebuloso” de los representantes

Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue su confesión sobre la venta de O’Higgins a un grupo mexicano ligado a Christian Bragarnik. Abumohor admitió que, aunque no era lo ideal, los representantes hoy manejan el fútbol. “Ellos tienen el poder. En 15 días trajeron dos sponsors y dos jugadores que nos encumbraron a la Libertadores. Tú estabas peleando con una pluma y los demás están con metralleta. No es justo”, reveló.

Ni Milad ni la separación de la ANFP son la solución

Para el exdirigente, el problema no se soluciona cambiando a Pablo Milad ni separando la Federación de la ANFP. “Eso es un detalle. Si no cambias la base, nos va a pasar lo mismo que en Concón (campo de dunas). Aquí se perdieron las lealtades y el romanticismo”. Al ser consultado por quién podría liderar una reforma real, sorprendió al proponer a un viejo conocido: “El que está más capacitado para liderar ese cambio es Harold Mayne-Nicholls, aunque es porfiado a cagarse”.

El recuerdo de Nelson Acosta

Finalmente, Abumohor tuvo palabras de afecto para el extécnico de la Roja, quien atraviesa un delicado estado de salud. “Le tengo un enorme cariño. Él fue vital. Yo no necesitaba un estadista, necesitaba un motivador, una inyección a la vena”, sentenció sobre el hombre que llevó a Chile a Francia 98.