La distancia y la restricción de público visitante no fueron impedimento para que la familia de Rangers de Talca hiciera sentir su aliento. Este domingo 1 de febrero, la Fortaleza Rojinegra fue el epicentro de un masivo “Ranguerazo”, donde cientos de hinchas se reunieron a las 15:30 horas para despedir al bus del primer equipo antes de su partida hacia el Estadio Joaquín Muñoz García de Santa Cruz.
Una previa festiva y familiar
Banderas, cánticos y el humo rojinegro marcaron una jornada pacífica y festiva. El objetivo de la convocatoria fue inyectar la energía necesaria al plantel dirigido por Erwin Durán, entendiendo que el debut en la Copa Chile 2026 no es un partido cualquiera: es el Clásico del Maule.
La consigna de Erwin Durán: Ganar o ganar
Días previos al encuentro, el estratega Erwin Durán ya había encendido la mecha de la ambición en la capital maulina. “Es un partido que a todos nos gusta jugar y dirigir, especial para la gente de Talca y Curicó”, señaló el DT, quien fue enfático en su mentalidad para este estreno: “Los clásicos son para ganarlos”.
Duelo sin visitantes
Debido a las medidas de seguridad, el partido ante Curicó Unido se disputa sin la presencia de la hinchada talquina en las tribunas. Por lo mismo, el gesto de los fanáticos en el complejo deportivo cobra mayor valor, siendo el último contacto cara a cara con sus jugadores antes de buscar los primeros tres puntos en el torneo copero.

