Lo que ocurrió este domingo en el Estadio Sausalito de Viña del Mar no fue una broma ni una simulación: fue historia pura. Coquimbo Unido se consagró campeón de la Supercopa 2026 tras vencer en una tanda de penales épica a Universidad Católica, pero el gran protagonista fue Diego “Mono” Sánchez, quien protagonizó una locura que ya da la vuelta al mundo.
Al más puro estilo del portero portugués Ricardo en la Eurocopa 2004, el “Mono” decidió quitarse los guantes para la tanda decisiva. A “mano limpia”, como en el potrero y desafiando toda lógica profesional, el arquero pirata se paró bajo los tres palos para intimidar a los pateadores cruzados.
Héroe a mano limpia
El resultado fue sencillamente espectacular: Sánchez atajó dos penales sin protección alguna en sus manos. Pero el show no terminó ahí; cuando llegó su turno de patear, caminó con total parsimonia hacia el punto penal y, con la presión de todo un estadio encima, convirtió su lanzamiento con una frialdad asombrosa.
Un personaje histórico
A sus 38 años, cuando muchos sugieren el retiro, el “Mono” demostró por qué es considerado por muchos el mejor arquero del medio local en la actualidad. Con esta victoria, Coquimbo Unido levanta la Supercopa por primera vez en su historia, consolidando el gran proceso que los llevó a ser los monarcas de la Primera División en 2025.

