La Copa Chile 2026 arrancó con emociones en el marcador, pero con una indignación profunda en los protagonistas. Tras la caída de Cobreloa por 2-1 ante Deportes Antofagasta, el delantero loíno Cristian Insaurralde alzó la voz para denunciar las precarias condiciones del Estadio Calvo y Bascuñán.
El atacante, visiblemente molesto en zona mixta, no tuvo filtros para calificar la gestión del campo de juego, apuntando directamente a la administración municipal de la ciudad.
Duras críticas a la administración
Para “Gary”, el estado del césped es una barrera para el fútbol profesional. “Es un desastre, asqueroso el campo de juego como lo tiene la municipalidad de Antofagasta. Esto no tiene nada que ver con los hinchas ni el equipo contrario, sino que ya hay una falta de respeto con respecto a cómo la ciudad mantiene el estadio”, disparó el ariete.
Un espectáculo dañado
A pesar de los tres goles que tuvo el encuentro, Insaurralde insistió en que el nivel de juego se vio mermado por las condiciones del piso. “No se puede jugar. Creo que se vio un partido feo para los dos lados. No es excusa, pero al espectáculo hay que cuidarlo y estas cosas no ayudan en nada”, sentenció el jugador de los “Zorros del Desierto”.
La queja de Insaurralde pone nuevamente el foco en la infraestructura deportiva de las regiones, justo en una temporada donde se exige mayor profesionalismo a los clubes. Ahora, la pelota queda en el lado del municipio antofagastino, que deberá responder por el abandono de uno de los recintos más importantes del norte del país.

