En una jornada que buscaba ser histórica para los libros de estadísticas, Universidad de Chile logró imponerse por 3-2 ante River Plate en el Estadio Nacional. Sin embargo, el ambiente festivo en lo deportivo se contrastó con una cifra de asistencia que, pese a los esfuerzos de marketing, no logró batir el récord histórico del fútbol femenino nacional.
Eficacia azul ante las “Millonarias”
El equipo dirigido técnicamente por las azules mostró pasajes de gran fútbol durante la primera mitad. Valentina Díaz (5′), Gisela Pino (19′) y Franchesca Caniguán (26′) fueron las encargadas de inflar las redes en Ñuñoa. River Plate dio pelea con tantos de Birizamberri y Natta, pero no le alcanzó para aguarle la fiesta futbolística a las Leonas, que bajaron la intensidad en un segundo tiempo más opaco.
La cifra de la polémica: ¿Fracaso en la convocatoria?
A pesar de la intensa campaña bajo el lema “Vamos Todos”, que incluyó entradas regaladas, beneficios 2×1 para vecinos y abonados, y un fuerte respaldo de la TV, municipalidades y el Gobierno, el anuncio oficial por altoparlantes confirmó poco más de 16 mil espectadores.
Esta cifra supone un fracaso en el objetivo de romper el récord de asistencia (18.250 personas). La crítica apunta a un enfoque erróneo en la venta y promoción del evento, donde ni la gratuidad parcial ni el apoyo de organismos como ANJUFF y el Ministerio de la Mujer fueron suficientes para llenar los sectores habilitados del coloso de Ñuñoa. Al final, queda la duda sobre cuántas de esas entradas fueron realmente adquiridas por hinchas de pago, poniendo en tela de juicio el modelo de “asistencia asistida” utilizado para este amistoso.