¡Buen lunes, futboleros! Como cada semana en Xfutbol, abrimos la jornada con la sabiduría de la pizarra. El inicio de la Liga de Primera 2026 nos dejó con la boca abierta: derrotas inesperadas, empates agónicos y mucha autocrítica. El Profe se sentó a ver todos los partidos y aquí nos deja sus 5 consejos fundamentales para enderezar el rumbo.
1. Laterales que suben, pero ¿quién baja?
El primer consejo es para Fernando Ortiz y Daniel Garnero. El Profe fue tajante: “Si vas a mandar a tus laterales al ataque como si fueran punteros, necesitas volantes que entiendan la cobertura. Colo-Colo y la UC quedaron expuestos en inferioridad numérica ante Limache y La Serena. La ambición no puede ganarle al equilibrio”.
2. El respeto al rival “chico”
“No existen más los partidos ganados antes de jugar”, dice el Profe. El consejo para los planteles con más presupuesto es no entrar a la cancha pensando que la camiseta gana sola. La intensidad que mostró Limache debe ser el estándar mínimo para un equipo grande si no quiere pasar vergüenzas.
3. Los juveniles no son un cacho, son una solución
Haciendo eco de lo que dijo Gustavo Huerta, el Profe aconseja: “La regla de los 120 minutos Sub-21 no debe verse como una obligación molesta. El chico que entra debe estar preparado y el técnico debe darle confianza. Un juvenil con hambre te puede salvar un partido cuando los referentes están con las piernas pesadas de la pretemporada”.
4. Cabeza fría frente a los micrófonos
Tras las quejas de Garnero por el tiempo efectivo, el Profe lanza un consejo de gestión: “Gastar energía peleando con el árbitro o el VAR durante el partido saca a tus jugadores del foco. Los técnicos deben trabajar la tolerancia a la frustración; el fútbol chileno es cortado, y el equipo que mejor se adapte a ese ritmo lento es el que terminará imponiéndose”.
5. Aprovechar el “fuego” de las áreas
“Si tienes a un Zampedri o a un Steffan Pino, dales de comer”. El consejo final es simplificar el juego: a veces tanta posesión lateral termina en nada. Buscar la profundidad y alimentar al goleador de raza sigue siendo la táctica más efectiva del mundo.