Universidad de Chile sigue moviendo piezas clave para enfrentar un 2026 que no dará tregua. Con la mirada puesta en el Campeonato Nacional, Copa Chile, Copa Sudamericana y la nueva Copa de la Liga, la dirigencia azul concretó un retorno que no estaba en los planes iniciales, pero que llega como “caído del cielo” para Francisco Meneghini.
Se trata de Marcelo Morales, lateral formado en casa, quien regresa al Centro Deportivo Azul tras una breve y accidentada etapa en el New York Red Bulls de la MLS. El jugador arriba en calidad de préstamo por una temporada, buscando relanzar su carrera en el club que lo vio nacer.
Una solución para la banda izquierda
La salida de uno de los laterales hacia el exterior había dejado un vacío preocupante en la planificación. Aunque el argentino Felipe Salomoni y el juvenil Diego Vargas asomaban como las cartas para la banda izquierda, la experiencia y el conocimiento del mundo azul que posee Morales aportan una seguridad inmediata.
Recuperar el ritmo en casa
Morales, quien fue uno de los puntos altos de la campaña 2024, no logró consolidarse en Estados Unidos debido a una serie de lesiones y la falta de minutos. Su retorno no es solo un movimiento administrativo, sino una apuesta deportiva para un jugador que necesita recuperar protagonismo en un equipo que este año competirá en todos los frentes posibles.
Con la llegada del “Chelo”, Meneghini respira tranquilo, sabiendo que recupera a un hombre de la casa que conoce la presión de vestir la camiseta estudiantil y que llega con el hambre de demostrar que su talento sigue intacto para los desafíos internacionales que se avecinan.

