Lo que parecía una salida pactada para descomprimir el ambiente tras el error de Cristián Zavala en la pretemporada, terminó convirtiéndose en un incendio administrativo para Colo-Colo. Pese a que el presidente de Blanco y Negro, Aníbal Mosa, aseguró ayer que el extremo volvería a préstamo a Coquimbo Unido, la realidad es radicalmente distinta: no existe acuerdo, no hubo llamadas recientes y el jugador está furioso.
El extremo se presentó este jueves en el Estadio Monumental para continuar con la recuperación de su lesión de rodilla y se encontró con la sorpresa de que, según su propio club, ya no pertenecía a la institución.
“Se enteró por la prensa”
Según reveló Radio ADN, la molestia de Zavala es total. El jugador no fue notificado de ninguna negociación y tuvo que llamar él mismo a la dirigencia de los “Piratas” para confirmar la noticia. Desde el puerto la respuesta fue tajante: no han hablado con Colo-Colo hace 12 días.
“Se sorprendieron cuando Mosa entregó esa declaración. El jugador está molesto porque llegó a trabajar y se encontró con que lo mandaban a Coquimbo sin decirle nada”, detalló el periodista Cristián Alvarado.
Coquimbo Unido en silencio y molesto
Desde el actual campeón del fútbol chileno también hay indignación. Aunque existía un interés inicial antes de que el equipo viajara a Uruguay, la directiva coquimbana asegura que Blanco y Negro nunca respondió a sus últimas consultas. El anuncio público de Mosa fue visto como una falta de respeto a la institucionalidad del club nortino.
¿Qué pasará con Zavala?
Por ahora, el extremo seguirá siendo jugador de Colo-Colo y cumplirá su contrato en Macul. La intención de la dirigencia de darle la “PLR” tras su error ante Peñarol quedó estancada en un error de comunicación que deja a la directiva alba en el ojo del huracán justo antes del debut ante Limache.