Lo que comenzó como una curiosidad logística terminó en un duro cruce administrativo. Luego de que se filtrara que Rangers de Talca viajaría con su propio baño químico al Estadio Municipal de Recoleta, la dirigencia del cuadro capitalino alzó la voz a través de ADN Radio para desmentir tajantemente las acusaciones de insalubridad.
Desde Deportes Recoleta aseguraron que las instalaciones del recinto de la calle Leonora Latorre han sido sometidas a constantes mejoras y que cuentan con la aprobación oficial de los organismos competentes. “Las declaraciones emanadas desde Talca están fuera de contexto. El estadio cumple con las exigencias sanitarias y de seguridad que impone la ANFP y Estadio Seguro para la categoría”, señalaron desde el club recoletano.
Cuestión de estándares
La dirigencia metropolitana fue enfática en señalar que, si bien el estadio es de carácter municipal y tiene limitaciones de espacio, los camarines se encuentran en condiciones óptimas para recibir a cualquier equipo profesional. “Hemos recibido a múltiples delegaciones sin ningún inconveniente. Insinuar que no hay higiene es una falta a la verdad que empaña la previa de un partido de fútbol”, agregaron.
Tensión en el Ascenso
Esta respuesta añade una cuota extra de picante al duelo válido por la primera fecha de la Primera B 2026. Mientras Rangers insiste en que busca garantizar la “dignidad” de sus jugadores, en Recoleta interpretan la acción como un “show mediático” innecesario.
Lo cierto es que, con o sin baño portátil, los ojos de la división estarán puestos este fin de semana en el Municipal de Recoleta, no solo por el resultado deportivo, sino por ver cómo termina esta inédita disputa por la infraestructura del fútbol chileno.