El fantasma de Sergio Jadue vuelve a rondar las canchas chilenas tras una revelación que detalla los métodos de coacción que utilizaba el expresidente de la ANFP. En conversación con En Cancha, un director técnico relató el crudo episodio que vivió mientras dirigía a Deportes Antofagasta, dejando al descubierto el uso de los arbitrajes como herramienta de castigo político.
La llamada del miedo
Según el testimonio, Jadue no escatimaba en presiones directas hacia los dirigentes de los clubes que no se alineaban con sus intereses o que tenían cuerpos técnicos que le resultaban incómodos.
“Sergio Jadue llamó al presidente de Antofagasta y le dijo directamente que si no me echaba, nos tiraría a los árbitros encima en todos los partidos”, relató el estratega.
El arbitraje como arma política
Esta denuncia confirma uno de los secretos a voces más comentados de aquella administración: la falta de independencia de los jueces.
- El mecanismo: Si un club no acataba una orden de la sede de Quilín, el castigo no era económico, sino deportivo, a través de cobros arbitrales tendenciosos.
- La reacción del club: Ante el temor de verse perjudicados en la tabla y arriesgar un descenso, la directiva antofagastina optó por ceder a la presión y terminar el contrato del entrenador.
Un capítulo negro que no cierra
Este tipo de testimonios vuelven a poner en duda la legitimidad de los torneos disputados bajo la era Jadue y abren nuevamente el debate sobre la transparencia en la elección de los cuerpos arbitrales. Para el técnico afectado, este episodio marcó un antes y un después en su carrera, alejándolo por un tiempo de la primera línea del fútbol nacional debido a este “veto” indirecto.